Mis pasos ivan chapoteando los charcos que la intensa tormenta de la noche havia caido con brutal intensidad, sin descuidar que mis huellas ivan quedandose marcadas en aquella mezcla de agua y barro; mi andar era rapido y constante, apenas me detuve a despedirme de mis compañeros de trabajo, el intenso dolor de cabeza, que me havia perturbado toda esa jornada de trabajo me lo impedia.
Decidi que no era una madrugada de reflexiones sobre los que y porque de las cosas del trabajo, asi que tras ponerme en los volantes de mi automovil, enfile aquellas calles desiertas de aquel extraño poligono industrial, a aquellas horas la calma y el silencio crepuscal, quedaba roto por algun que otro automovil o camion que entraba o salia de alguna que otra fábrica. No puse ni la radio, ni ningun cd, pues mi cerebro no queria diversión, sino reposo, pues el mes de octubre se havia iniciado con malos dias, mas propio del invierno que de un propio otoño.
Poco a poco me fui alejando de aquel paisaje de cemento y metal, para adentrarme en una carretera que me llevaba a mi barrio, sito en la cima de un monticulo, desde el cual podia ver la explanada cercana al mar, y ver salir y ocultarse el sol, asi como contemplar en noches claras el hermoso firmamento.
Aquella madrugada el camino parecia mas largo y pesado, el fuerte dolor de cabeza me llegaba hasta los mismisimos ojos; de repente observé que en el vidrio del automovil, unas gotas de lluvia quedaban marcadas, asi cuando me disponia a tomar el último kilometro que penetraba en un pequeño bosque, que de repente un fuerte chaparron empezaba a caer, las gotitas minusculas de agua se convirtio en una inmensa tromba de agua; por ello debi de aminorar la velocidad al salir de la carretera para entrar en una calle adoquinada que me llevaba al centro del pueblo. La calle con pequeñas casas de una o dos plantas eran espectadores tras las luces de las farolas del inmenso diluvio, que mostraba una enigmatica imagen espectral del pueblo. Giré a la derecha en una rotonda, y baje la cuesta de San Jose, y de repente la lluvia empezo a ceder; mi situación nerviosa por el fuerte dolor de cabeza me hizo ir mas rápido por la cuesta, cuando de repente al llegar al cruce, de forma inesperada tuve que frenar, una persona con una especie de túnica se me cruzó en mi camino, y al frenar vi como quedó empostrado debajo del vehiculo; rápidamente sali del habitaculo y me dirigi a la parte frontal del vehiculo, y me quede absorto al ver que no havia nadie, asi como ni trazos del atropello. Miré alrededor de mi mismo, y tras volver la vista a la calle de mi derecha, vi una chica con pelo largo en un camison blanco sin mancha alguna, mirandome fijamente; mis ojos quedaron absortos por un momento.
-eh !! .-grite. Me dirigi hacia ella, esta giro sobre si misma y se adentro en una calle transversal, y yo fui tras ella, mientras la llamaba.- No te vayas !!, ven no huyas. Corri tras ella, chapoteando grandes charcos de agua y entre en la calle donde ella se havia adentrado; de repente vi que la calle estaba vacia. Ande unos pasos mas, me lleve las manos a la cabeza, y con estupefacción volvi sobre mis pasos; segui mi camino y deje el automovil en el parking y me fui para el dulce hogar, pensando en el extraño suceso.
Mi cuerpo pedia descanso, sin lugar a dudas, pues apenas me estire en la cama me quede plenamente dormido. Mi primo que vivia conmigo desde que que fallecio su madre, osea mi tia, ni se apercato de mi llegada aquella madrugada.
Toc, toc, sono un golpeteo enla puerta, luego el ring del timbre varias veces seguidas; me movi como si fuera un zombi y me puse en pie, observé mientras me incorporaba que por mi ventana de mi habitación entraba una fuerte luz del sol. Volvió a sonar con fuerza otra vez el timbre.
-Ya va, ya va.-Dije con mala ostia, cruce el pasillo y abri la puerta sin mirar por la mirilla, de repente alguien empujó la puerta y cayó encima mio, observe que lo que se me abalanzo encima mio era la misma chica que atropelle aquella madrugada.
-Grururrr.- voceaba la chica. Ella era de una piel blanca, su pelo era rubio y largo, su rostro estaba llena de golpes y rascadas sangrientas que apenas permitian ver su belleza.En su mano tenia un cuchillo grande y largo, agarrado con mucha fuerza. Tuve que luchar con fuerza, cai hacia el suelo y ella llevaba ventaja, pues ella encima mio me apretaba todo su fuerza sobre mi, yo forcejeaba con fuerza intentando zafarme de ella.
-Dejame !!.-Grite con fuerza una y otra vez. Entonces ella pudo soltarse de mis manos y dirigio el cuchillo contra mi abdomen.-Ahhh !!.- grite con todas mis fuerzas.
Me sobresalte, estaba soñando, me puse las manos en la cabeza y me vi en mi habitación.
Me toque mi rostro y estaba completamente mojado de sudor, la cama estaba completamente desecha, mire la ventana y vi que estaba completamente cerrada, me puse en pie y me dirigi al comedor arrastrando practicamente los pies como si una gran losa me hubiera caido, encima; me quite las lagañas de mis ojos, y vi en la mesa una nota; mi primo me havia dejado una nota indicandome que esa noche, llegaria tarde, pues eso seria mas bien hacia la madrugada.
Me tome un pequeño desayuno, un cafe con leche y unas miserables madalenas que quedaban, sin apresurarme que era las 12 del mediodia solamente. Mire mi reloj, marcaba las 11:30 de la mañana y estaba parado, no le di mas importancia. Tras pegarme una buena ducha, decidi que era hora de salir a ver la luz del sol, si es que hacia buen tiempo, por ello sin mirar por la ventana, decidi coger el paraguas y sali de mi hogar. Cuando sali, me quede perplejo al ver que en el rellano de mi planta havia unas pequeñas manchas rojas; me incline y comprobe que olor a pintura no tenia, entonces pense en el extraño sueño, eso me hizo ponerme nervioso. Sin dejar la puerta cerrada entre de nuevo a mi hogar y cogi un paño humedo con el cual me dispuse a limpiar dichas manchas. En eso que una vecina me pillo limpiando y me dijo.-Que se le ha caido algo ?.-me dijo parandose delante mio.
-No nada señora Maria, unas manchas de pintura roja.-dije de forma energica.
-Ah !!, bueno pensaba que se havia hecho daño, adios buenos dias.
-Buenos dias, señora Maria.
Pude respirar tranquilo, pues aquella presencia vecinal, me havia creado cierta alarmismo. Por ello Tras la limpieza de las manchas, sali corriendo hacia la calle.
Al salir tome contacto con un aire fresco, el dia era nublado pero no llovia, decidi que era buena tomarme un cafe y pensar en todo lo sucedido desde que sali de la fábrica. Llegue a la panaderia y me sente en el mostrador para tomarme el tan deseado cafe.
-Hola, Laura ponme un cafe solo, por favor.
-Hola Mario, buff haces mala cara, ni que hubieras visto un muerto.-Me dijo mirandome mientras se disponia a preparar el cafe.
-Ei ni muertos ni nada.-dije yo, de mala gana.
-Vale, vale hijo, no se puede hacer un comentario, veo que no tienes buen humor. Mas vale que me hubiera callado, buff vaya humor.
La mire de reojo, desde luego esos comentarios, me hacia recordar los extraños sucesos. Esa mañana ja no hable mas con Laura, la panadera, y me tome mi cafe, deje el dinero y me largue sin decir nada. Como estaba muy aturdido decidi irme al parque cercano a casa y me dispuse a leer el diario que compre en su quiosco adjunto a la entrada de dicho parque. Me dispuse a hojear el diario, buscando aquellas noticias que me interesaban; asi estuve un buen rato hasta que vi que mi reloj que todavia marcaba las 11.30 y decidi que quizas fuera tarde, pregunte la hora a un transeunte que pasaba por el parque y eran las dos pasadas de la tarde. Como no tenia muchas ganas de cocinar, decidi que seria mejor comer en el bar de debajo de casa.
Tras comer me subi a casa, y me tumbe en la cama para descansar, y la falta horas de descanso hizo que me durmiera; tuve malos sueños, veia constantemente en extrañas imagenes la muchacha del antiguo sueño y la del supuesto atropello; eran van y vienen de imagenes horrorosas que de nuevo me hicieron sobresaltar. Me levante y era ja tarde, estaba anocheciendo, era tarde, me levante y tras echarme en el sofa, pense que esos sueños quizas tenian su relación conmigo. En esos momentos añoraba el calor de unos padres y tras ponerme un whisky, me dispuse a rescatar imagenes de una pequeña caja donde ponia fotografias de mi familia, las unicas que tenia, pues mis padres murieron en un tragico accidente, que supuso que me quedara huerfano, pasando el resto de mi vida bajo el abrigo de mi tia Luisa, que me cuido mucho, apesar de los celos y atropellos de su hijo Carlos, que era con el cual convivia actualmente, una convivencia un poco a desgana pues siempre teniamos constantes discusiones. Continue, continue, revisando fotografias y encontre ellas un recorte de un diario, en se relataba la tragica muerte de mis padres, en un accidente de trafico, respire y me fije en aquella nota de prensa, y me fije que murieron al intentar esquivar a una chica que murio en el acto. Mire la foto de chica, me quede perplejo al ver que tenia un gran parecido a la chica de los sueños y de aquella anterior madrugada. Me dispuse uno y otro whisky tras otro hasta llevar unos cuantos, decidi que necesitaba hablar con alguien. Busque entre un cajon de mi comoda de mi dormitorio una nota con el numero de Laura, y la llame. Ella se puso al telefono de seguida.
-Si digame.
-Soy Mario, mira Laura, perdoname, esta....mañana no estaba de buen humor, perdoname.-dije yo con sumisa tranquilidad.
-¿Que te pasa Mario, hablas mal?, ¿Te encuentras bien?...hablas mal, que ocurre.-Me dijo ella con tono preocupada.
-No estoy bien, podrias pasar a verme, necesito hablar contigo...-espere, su contestacion.
-No se si podré Mario, tengo cosas que hacer.
-Bueno, no pasa nada, vale, vale.-Dije de mala gana.
-Te llamaré cuando pueda mario, vale ?.
Me despedi, sin saber que con nadie podia explicar los extraños sucesos que me estaban sucediendo. Me dispuse unos cuantos vasos mas de whisky, la botella se cercaba a la mitad, el alcohol era un continuo abrigo cuando los problemas me preocupaban; de nuevo volvi a quedarme dormido, asi que mis ojos se cerraron.
-Riiiiiiiing, rinnng.-sono el timbre de la puerta.
-Mario, mario.-Alguien me llamaba, me levante y me puse de pie como pude, el alcohol me havia dejado aturdido.
-Riiing, riing.-de nuevo sono el timbre de la puerta.
-Ya voy, ya voy.-Abri la puerta a continuación, y vi en el rellano a Laura.
-¿Que pasa mario?, llevo 2 minutos llamadote.-se me acerco, y me hizo sentido de olerme.-¿Que unas cuantas copas no ?.
-Unas solas.
Ella entro al comedor.-Unas cuantas, menos mal, si no te bebes la botella entera.
Le dije que se sentará en el sofa, le explique los sucesos, de manera suave y concisa; ella mostraba en su rostro un signo de extrañeza y atencion al mismo tiempo; me extraño su buena disposición al oirme, otra persona me hubiera enviado a freir esparragos. Me aconsejo que me tomara una ducha y que estuviera tranquilo, y que no le diera mas importancia, era una simple perturbacion ocasional, pura coincidencia.
Tras conversar unos minutos mas sobre mi estado, se levanto ella y se disponia a irse, eran las diez de la noche. Cuando ella estaba cerca a la puerta le dije.-espera, espera. Fui a buscar la caja con las fotografias, y saque el trozo de diario y se lo mostre. Ella lo miro y se llevo la mano a la boca.
-¿Que pasa Laura?.
-Es...es, es.. mi.
-Dime pasa algo?, dime.-dije con preocupacion.
Ella se metio la mano en su bolso y saco un monedero, y al abrirlo, me miro con ojos llorosos.
¿Que te pasa Laura?, porque tiemblas.-La cogi con mis brazos suavemente, me paso ella una fotofrafia.
Nunca en la vida havia pasado por un mal trance como aquel, en aquel instante, la fotografia que me mostro era la chica de los extraños sucesos, me quede mirando a Laura y le caian unas lagrimas por su mejilla.
-Es mi hermana.-Dijo con voz entrecortada, llorando.
Me lleve las manos a la cabeza, ahora entendi todo. Desde otra dimensión su hermana, me estaba intentando hacerlas pasar canutas, por ser yo de la estirpe de los que la atropellaron entonces.Como si de una venganza se tratara.
Fue una noche muy especial, tuve que acompañar a Laura a su casa y tras estar de nuevo en la mia, pense que apartir de ahora mi vida seria un calvario, esa extraña relación con esa entidad me llevaria a un camino sin salida.
Me asente de nuevo en el sofa, y me sumi en un dulce sueño ?, dulce, esperaba de nuevo enfrentarme de nuevo a esa identidad para librarme de ella, y por ello dormia, dormia.
Pensaba que en sueños derrotaria a ese ente, pero no lo tenia todo conmigo, solo podia esperar que algun dia pudiera pagar con el ente la deuda pendiente.
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