martes, 28 de octubre de 2008

El suceso.

Me encontraba, caminando hacia mi casa, eran las tres de la tarde y no tardaria en oscurecer, el profesor Kilkov, me havia puesto muchos deberes para este fin de semana, y yo pensaba en ir a patinar al lago helado. Hoy no havia hecho mucho frio, solamente una suave brisa del norte, soplaba en rachas moderadas, sin molestar mucho. Hacia unos dias que havian caido las primeras nevadas, a mitad de octubre, tan solo una pequeña capa de 5 ctms cubrian las laderas cercanas a Kunara, en la siberia Rusa. Mi aldea estaba cercana al lago, del mismo nombre, aunque administrativamente dependiamos de Ekaterimburgo distante a unos 50 kilometros; a la ciudad solamente havia ido por urgencias, solamente a visitas esporadicas al hospital.
Esa tarde como decia, iva subiendo con alegria el camino, que con barrillo y la nieve a sus lados, hacia mi hogar que estaba en la parte alta de la aldea, mis padres me estarian esperando en casa para merendar algo. Seguro como siempre me obligarian a hacer los deberes, buff !!, los deberes. Mis pasos eran alegres y dinamicos; observaba como algunos trabajadores salian de algunas fábricas colindantes al camino, camino de sus cosas; cuando de repente, una tremenda explosion sono en la zona alta del pueblo, me tire al suelo instintivamente, encima mia empezo a caer arena, tierra, nieve, piedras, ramas de arboles, etc..., entre mis brazos, saque mi mirada y vi un tremendo resplandor que empezo a surgir desde donde sono la explosion, una luz muy brillante me cego, hasta hacerme caer en un tremendo sueño.
No se cuanto tiempo paso, pero desperte en lo servicios primarios de la aldea, estaba tumbada en una camilla, conjuntamente a otras personas, me vi que estaba con esos ropajes tipicos de los hospitales. en mi muñeca, llevaba una correa identificadora y tenia puesto mi nombre Ivanova Moldova,y una identificacion de mi historial, quizas. Estaba en una habitación, me levante un momento, cuando de repente una mano, me asintio que me estirara, queria hablar yo pero no podia. Pase aquellas primeras horas despierta, observando a las demas personas cercanas ami en esas mismas camillas, algunas de ellas tenian maquinas conectadas a sus cuerpos, en canvio yo, solamente una pequeña botella de suero, pense yo.
Cuando serian mas o menos el mediodia, entro una enfermera, con una mascarilla, y con guantes de latex en sus manos. Se me acerco hacia mi, y me nombro con mi nombre, yo asenti, luego vi que podia hablar. Le pregunte que hacia ahi, le pedi por mis padres, ella no me hacia apenas caso, me dijo que estaba hospitalizada simplemente, estaba debil, empeze a llamar a mis padres, una y otra vez, los otros enfermos me miraban con extrañez, yo no sabia que estaba pasando. Ante tal escandolo que arme, que entraron unos enfermeros fornidos y se abalanzaron encima mia y alguno de ellos me puso una inyección con algun calmante, mis imagenes se desvanecierón y empeze verme entre sueños, caminado por la la zona alta de Kunara, cuando volvi de nuevo el resplandor, me sobresalte y me levante de mi camilla, mi cara estaba llena de sudor, y mis manos sudadas igualmente. Mire a mi alrededor y los compañeros de habitación no estaban, observe que alguna camilla estaba volcada, las maquinas funcionaban solas, la habitación era un gran desorden; la puerta de la misma estaba abierta y por primera vez podia ver parte de un supuesto pasillo. Me levante, camine descalza entre el desorden, poco a poco fui acercandome a la puerta, y sigilosamente coloque mis manos en los bordes de la misma y asome mi cabeza; algo me cayo encima de mi cuerpo, chille de terror, menudo susto me havia llevado, un cableado superior del techo del pasillo havia caido encima mia. Si la habitación era un gran desorden, no hablemos del pasillo del consultorio, ahora lo recordaba, todo estaba tirado por el suelo, papeles, objetos medicos, carros con comida, expedientes, etc...
Decidi que todo era muy extraño, chille llamando haver si havia alguien, nadie contesto, volvi hacerlo, a medida que me fui acercando a la salida, no havia absolutamente nadie, empezaba a tener frio, vi que en el exterior nevaba ligeramente, tal como iva, no podia salir. Volvi sobre mis pasos y empeze a buscar entre despachos, y habitaciones algun lugar con ropa, al fin halle un almacen con bolsas en las cuales encontre una con mi nombre, la abri y vi mi ropa, la saque de su interior y la vi como si estuviera chamuscada, solamente pude salvar, los pantalones y las botas, el resto inservible, me mire mi cuerpo y vi que no tenia ninguna quemada. Tras encontrar un excelente chaqueton, aunque algo grande, sali al exterior.
Respire profundamente, mis oidos no lograban oir apenas ruidos, no havia nadie, alli, pense en mis padres y con caminar rapido y sin mirar atras llegue a mi hogar, o mas bien lo que quedaba de el, estaba completamente calzinado. Me quede apenada y sentada en una roca empeze a llorar, hablando entre llorozos a mis padres, asi estuve durante dos horas.
Pense que algo extraño havia pasado, una explosión, pero y la gente donde estaba, havian huido, a donde ?, raptadas ?. Con mucha extrañeza y dolor me fui a la zona de la explosion, volvi a seguir el camino que llevaba a la parte alta del pueblo, muchos arboles aparecian calcinados, como si un fuego abrasador, hubiera quemado como si de unos largos alientos de fuego se trataran. Lo que llegue a ver alla arriba me helo el corazon, me aturdio de espanto, un gran crater de un terrible y gran diametro se havia formado, quizas de unos cuantos kilometros, unos 5 kilometros diria yo, havia arrasado todo lo que encontro, sin dejar nada de vegetacion, arboles y casas, en fin todo destrozado. Las lagrimas caian por mi mejillas, ya algo heladas, el sol empezaba a esconderse y era hora de refugiarse en pasar la noche. Me dirigi al pueblo, a ese extraño pueblo que dormia sin tener ningun corazon latiendo, solo el mio iva a permanecer atento en busca de algun indicio de vida.
De camino al centro de la villa, me encontre con la gasolinera, entre en ella, y tras coger una bolsa de plastico, decidi poner alimentos no cocinados, como chocolate, frutos secos, salmon ahumado, latas en conservas de arenques, y agua. Como me perdi en el interior buscando indicios de vida, halle el ordenador del establecimiento encendido, mire la fecha, marcaba las 5 de la tarde del mes de octubre del dia 23. Mire el ultimo movimiento de pagos, y vi que el dia 20, fue el viernes pasado, osea el dia que hubo la explosion. En el suelo havia una bolsa de deporte y la utilize, para colocar los alimentos, ademas me dispuse de una linterna, asi como baterias de reemplazo.
Pense que donde podia ir, como no sabia conducir obviamente tuve que ir caminando al pueblo, pense en un sitio comfortable, no nevaba pero, el frio se hacia notar. Decidi que quizas seria bueno instalarse en la pension. Con un ritmo rapido, baje deprisa.
Las pocas luces mostraban un lugar desolador, los automoviles estaban abandonados, las bicicletas tambien, la nieve ya havia ocultado las pisadas de los lugareños, solamente mis pasos. Estas imagenes se ivan mezclando poco a poco, hasta dar con la coqueta pensión. Abri la puerta, logicamente no havia nadie, la planta baja donde estaba la pequeña cafeteria, asi como un pequeño vestibulo, estaba sin alma alguna. Subi al piso superior y con las llaves en medio, mire todas las habitaciones; nadie havia. Como tenia miedo decidi que tras bajarme un colchon de una habitación, tras comer un poco me estire sobre el, lo puse detras del mostrador del vestibulo. Me tape con las mantas, y decidi no apagar ninguna luz.
Pense que podria haver sido lo que origino la explosion, y como que ningun habitante de Kunara, en la siberia rusa, una cosa no me havia fijado, cogi el telefono y estaba sin linia, de nuevo apesumbrada me me ti en la improvisada cama; llore la perdida de mis padres, Juliova y Kirkov, asi como toda aquella gente. me vino la imagen de una posible guerra nuclear, una huida general de la población, un desalojo, un exterminio, mis pensamientos eran amargos, tristes, y llenos de amargura. Intente cerrar los ojos apesar de la enorme tristeza, porque es que estaba completamente sola, y el temor me angustiaba. Afuera el viento sonaba con fuerza, pense que el invierno golpeaba con fuerza.

Un ruido, me desperto, un ruido provenia de la puerta, con mucho temor, me incorpore y poco a poco me fui literalmente acercando al mostrador, vi una silueta que estaba detras de la puerta de cristal, un gemido provenia de alli. Me acerque sigilosamente, y vi un pequeño perro negro, era joven, un pequeño haski, lo cogi y lo abrace como si fuera algo maravilloso. Le di de comer algo, se lo devoro con ansiedad,eran las 2 de la mañana. Me estire de nuevo en mi lecho, y el haski, se poso a mis pies, pense en el nombre, y le llame, Nivo.
El dia amanecio con un excelente sol, aunque el dia era frio, la nieve se havia aposentado en las puertas de las casas; con Nivo me fui a la tienda de electrodomesticos, alli vi algunas fotocopiadoras, decidi crear una hoja explicativa de mi situación y que la iria poniendo en todos los lugares, pues pense que deberia de ir a Ekaterimburgo, quizas hallaría algun indício de vida. Luego mas tarde fui al puesto de vigilancia del ejercito, en las afueras de Kunara; entre sin obstaculo alguno en la oficina y mire de buscar entre ordenadores, papeleo, etc...algun dato de lo que realmente havía sucedido; alguien se havia llevado los documentos. Regrese aquel mismo mediodia al consultorio acompañado de Nivo, ya ahora inseparable amigo mio. En recepcion pude hallar los documentos de los expedientes de aquel dia 20, pero que paso hasta el dia 22 y 23 ?; observe que en algunas interveciones sanitarias, se explicaba personas que entraron con quemadas de hasta un 70 % de su cuerpo, por una gran explosion. De repente chille, diciendo , Porque, porque ???, fui el unico que sobrevivio a ese incidente. Volvi a llorar, y me fui de nuevo a la pensión, y pase el resto de la tarde.
Al dia siguiente, desayune pronto, me equipe con un trineo y con Nivo, me fui hacia Ekaterimburgo; poco a poco iva abandonado mi pueblo natal, mi Kunara de mi corazón y muy apesar mio enfile la carretera local. Tras unos cuantos kilometros, me detuve y pense que es lo que acontecio aquel 20 de octubre del 2005, que era todo aquel suceso que me rompio una feliz vida infantil.
Deje esta explicacion redactadas en hojas en diferentes lugares del pueblo, como dije anteriormente, explicando todo lo acaecido. En una gasolinera a 10 kilometros de Kunara fue mi último testimonio, la ultima hoja.
Grite Nivo !!, y este tiró de mi trineo, me iva en busca de vida a Ekaterimburgo, en busca de esperanza.

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